No parece que haya sido cinematográficamente un buen año el pasado 2008. La mejor y única película sobresaliente de las cincuenta y tantas que vi en el cine, fue “No es país para viejos”. La ética y la estética de la película, es cine de alta gama. Para mí, una de las mejores películas de los Coen, creadores de momentos cinematográficos magistrales, y de películas no tan magistrales.
El final, el discurso del gran Tommy Lee Jones, lo he visto unas veinte veces. Sigo a priori sin enterarme… Honestamente sigo sin tener ni idea de ese trasfondo que parece exponerse. Por supuesto he leído muchas conclusiones que la gente parece entender, pero yo no las comparto, o no las veo (o no alcanzo a verlas). Pero en fin, bajo mi punto de vista que es desde el que hablo, el problema radica en que cuando el desenlace está en su apogeo, el tono y la narración anterior de la película, conducen hacía un final natural. Esperamos ávidamente algo habitual que luego no ocurre. Descartado el final en el que gana el héroe, y pierde en anti-héroe, lo que realmente esperamos es la muestra manifiesta de un fracaso, y una explicación o justificación de éste. Sin embargo esto no es así, y claro, las piezas en la costumbre de nuestra “tradición”, no encajan. Sea cual sea la intención de los Coen, lo que no me cabe ninguna duda es que este final no es ningún error. Está hecho adrede, y sabiendo de antemano que las consecuencias no serían entendidas por casi nadie. Pero entonces, ¿Por qué?... La respuesta la podemos encontrar en las preguntas de posibilidades sobre finales:
- ¿Final cerrado, gana el héroe y detiene al malo?. Te cargas la película. Un final dulce en un tono general crudo. Además, ¿tenemos claro realmente quién es héroe aquí?... Completamente descartado.
- ¿Final cerrado, pierde el héroe, por una justificación mayúscula?. Pues eso, la justificación mayúscula, no habría forma de meterla en el tipo de narración. Completamente descartado.
- ¿Final abierto?. Dañaría la moralidad de la película, la ética que comentaba al principio. Dejaría abierto el discurso moral. Mayormente descartado.
Ante esto que queda. Final ambiguo.
He de reconocer que en el primer visionado de la película, salí algo confuso e incluso luego molesto. Con el paso del tiempo no sólo lo he digerido mejor, sino que he entendido que este final que casi ni siquiera se le puede llamar tal, es el ideal para la película. Ya se que parece una contradicción pero cuanto más he podido pensar en él intentando buscar una explicación que no he encontrado, más me ha atraído. Y al fin y al cabo, que es el cine sino atracción.
viernes, 6 de marzo de 2009
El final de “No es país para viejos”.
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lunes, 2 de marzo de 2009
La clase / El luchador
La semana pasada vi por fin “La clase”. También vi “El luchador”. Películas muy distintas, de opuesta concepción y percepción.
“La clase” muestra a François un joven profesor de lengua francesa en un instituto “delicado”, situado en un barrio conflictivo. Sus alumnos tienen entre 14 y 15 años. Su método educativo son profundas batallas verbales, como si la lengua que enseña fuese su arma en desuso por esta mayoría de niños inmigrantes. Las culturas y las actitudes se enfrentan en el aula, bajo la representatividad de
“El luchador” narra la decadencia profesional de Randy “The Ram” Robinson (Mickey Rourke), un luchador que en los años 80 había vivido una época dorada en el Wrestling pero que ahora, 20 años después, sobrevive con exhibiciones de circuitos locales, y con “trabajos basura”. Relegado por su hija (lo único que tiene), a Randy sólo le queda la emoción del espectáculo, y la veneración de sus pocos fans, pero un ataque al corazón le obliga en principio a abandonar. Ficción dramatizada, maneja bastante bien los tempos narrativos, y los impulsos de emoción. El fondo del descenso a los infiernos, de quién ha llegado a tocar el cielo.
Yo, como soy un imbécil, a pesar de concepciones tan diferentas, al verlas dije: “¿Qué pueden tener en común estas dos películas, si ambas muestran procesos tan descarnados de la condición humana?”. Ya, pues no por eso tienen que tener relación alguna… pero me dije de nuevo: “Si no la hay, habrá que buscarla”. Y en eso estoy aún, en buscarla… Después de mucho pensar lo único que he llegado a poder concluir, es que quizá la hija de Randy, unos años antes podía ser perfectamente una de las alumnas de la clase de François. Conclusión estúpida, quizá. O no...
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martes, 24 de febrero de 2009
Ficción (y no ficción) española actual en Televisión. ¿Es nuestra realidad?.
Como pone arriba trato de marcar siempre la línea del respeto a la hora de evaluar trabajos ajenos. Existen muchos factores aparte del de las ideas o pretensiones, detrás de lo que se ve por una pantalla. Pero, ¿es la ficción actual española en Televisión, nuestra realidad, lo que somos capaces de hacer?. Quiero creer, y creo que no. En mi opinión en este país por condiciones socioculturales históricas, hemos sido capaces de tener una larga, rica y próspera tendencia en la creación. En crear bien en general. No pienso (ni quiero pensar) que en este país no tengamos capacidad para realizar cosas mejores que las que nos muestran las cadenas actualmente. Pero entonces, ¿donde radica el problema?.
Lo que no se le debe escapar a nadie que como espectador quiera evaluar en consecuencia, es que
“Hay que ver lo buenas que son la series americanas”. Cierto. Y es posible que sean mejores que nosotros en idénticas condiciones. Es muy posible. Pero las series americanas cuentan con una audiencia potencial de 300 millones de personas, y sobretodo está
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jueves, 19 de febrero de 2009
Desaparecidos
Hace poco, leyendo las noticias me sorprendió un dato: Los cuerpos de seguridad del Estado, buscan a 12000 personas desaparecidas (denunciada su desaparición). Por lo visto dividen estás cifras, hasta concretar que tan sólo el 0,1% son de alto riesgo; aquellos casos que conocemos en mayor o menor medida por los medios. Pero precisamente porque este grupo de alto riesgo ya tiene su propia existencia informativa, lo que me resulta atrayente es los 11880 restantes.
Lo primero que uno piensa es que el número parece importante. Lo segundo es que parece que la policía descarta a priori, que se trate de un secuestro o acto violento. ¿Y entonces qué?. Evidentemente existirá un porcentaje elevado que haya desaparecido por motivos personales, ya sean huidas de entornos familiares, o económicos. En pocas palabras, que ellos han decidido quitarse de en medio. También existirá un porcentaje menor en el que algún tipo de trastorno mental haga casi de la casualidad, la desaparición. También ocurrirá que por diversos motivos, otro porcentaje de ellos estén muertos. Pero son casi 12000 personas. Debería existir un elevado número que viviera entre nosotros. No son 4400, son 11880. Misterio existe, pero terrenal. ¿Quiénes son?, ¿dónde están?, ¿qué hacen?, ¿cómo viven?...
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viernes, 13 de febrero de 2009
La percepción de lo real en el cine.
Percepción, objetividad, y punto de vista, en el creador (emisor) y en el espectador (receptor). Las cosas no son como son, sino como las percibimos. Por mucho que tratemos de luchar por conseguir “la objetividad” en nuestros argumentos, la imposibilidad es manifiesta por condicionamiento de nuestra educación, cultura y por supuesto ideología. Incluso factores más alejados de lo evidente, como condiciones geosociales, trastocan la forma de ver. De hecho la utilización del lenguaje nos puede conducir a algo más tangible. “Foma de ver”, “punto de vista”… se utiliza el ojo, lo que nos entra a través de él, para querer exponer nuestra forma de entender algo en realidad. Pero que curioso que el ojo en si, muchas veces nos engaña. Creemos haber visto algo, que una vez revisado no es lo que parece. Pero se puede ir más lejos aún. Depende de en que casos el ojo humano ve distinto. Excluyendo evidencias como enfermedades de la visión, el ojo se adapta al medio hasta el punto de percibir tonos y colores distintos.
Pero claro, si como dice el axioma popular “la objetividad no existe” no se trataría tanto de acercarnos a esta, como de alejarnos lo posible de la subjetividad. Si tengo que viajar, y no puedo hacerlo en avión, lo haré en tren, y si no puedo en tren, en coche, pero siempre será mejor que hacerlo andando.
El realismo en el cine está dividido en dos teorías, en la que la primera marca que no existe ninguna diferencia entre la percepción cinematográfica y la percepción del mundo real, y una segunda que piensa que no existe ninguna vinculación entre el mundo y la percepción cinematográfica. Entre estas dos posturas se encuentran una serie de críticos que dotan al cine por un lado de un estatus casi natural que los distingue de otras formas artísticas, lo que hace es mantener un enfoque doble y mantiene una estética, y por otro lado, distingue una psicología del cine.
Muestro aquí una de las entradas de “El circulo de los mentirosos” de Jean Claude Carriere (entre otras cosas guionista de Buñuel), en la que se expone un ejemplo de percepción que viene muy a colación.
La idea de que toda vida es cuestionable, de que toda percepción puede ser engañosa, de que todo juicio puede rebatirse, de que toda afirmación que parece objetiva encierra una parte secreta de arbitrariedad, dicha idea corre por el mundo desde que el pensamiento dejó sus primeras huellas.
Una historia china muy célebre trata de lleno de estas dudas del espíritu. Chuang-tzu nos la ha transmitido.
Un hombre sueña que es una mariposa. Revolotea con gracia de flor en flor, abriendo y cerrando sus alas, sin el más mínimo recuerdo de su naturaleza humana.
Cuando despierta, se da cuenta con sorpresa de que es un hombre. Pero ¿es un hombre que acaba de soñar que era una mariposa? ¿O una mariposa que sueña que era un hombre?
Dicen que nunca pudo responder a esta pregunta.
Saludos.
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lunes, 9 de febrero de 2009
Frank Langella
Este fin de semana vi “El desafio: Frost/Nixon”. Me gustaría hablar de Frank Langella, actor al que no tenía muy visto hasta ahora, entre otras cosas porque protagonistas en cine, no tiene muchos. A pesar de haber empezado a hacer trabajos en el cine durante los años setenta, el teatro siempre ha sido su gran pasión. Forma parte del Theatre Hall of Fame desde 2003. Además de tres Tony, tiene en su haber cinco Drama Desk, tres Obie, dos Premios del Círculo de
La carrera teatral de Frank Langella despegó en Broadway en 1961 al ganar un Obie por su interpretación en “The Old Glory: Benito Cereno”, de Robert Lowell. Posteriormente obtuvo un Tony por “Seascape”, de Edward Albee, “La fortuna del idiota”, de Turguéniev, y "Frost/Nixon", de Peter Morgan (de la que ahora ha sido protagonista tambien en su adaptación al cine). Fue nominado a un Tony por “Match”, de Belber, y “Drácula”, de Hamilton-Dean. Ha protagonizado “El padre”, de Strindberg; “Present Laughter” y “Una mujer para dos”, ambas de Noel Coward, y “Yerma”, de García Lorca, entre muchas otras.
Creo que ya comentaba con la interpretación de Penn en “Milk”, que los personajes basados en personalidades reales, suelen ser para los actores un trampolín a lo trivial. Las características de un personaje que ya viene formado, son menos ricas creativamente y están más supeditadas a la imitación de lo real, por el simple hecho que no puede ser de otra manera, en el momento en que el posible espectador conozca al personaje por imágenes de noticiaros, documentales, etc. Pero la magnitud de su interpretación va más allá de la propia creación del personaje. Alcanza límites brillantes en su representación frente a la cámara, por el hecho de bordar los pasos de la expresividad (sobretodo facial) frente a largos primeros y primerísimos primeros planos, que muestran a la perfección emociones diversas. No sé si Nixon era así, si poseía esa capacidad para expresar. Sé que por culpa de Langella siempre le voy a ver así.
Saludos.
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martes, 3 de febrero de 2009
Insomnio Letal
Hoy tengo mucho sueño. He pasado mala noche. Aunque quiero hacer cosas, difícilmente si puedo empezar nada, porque el agotamiento me puede. Si esto me pasa con una única noche, ¿qué será de aquellos que poco más o menos duermen ninguna?. Será por eso por lo que hoy escribo sobre el Insomnio Letal. Esta enfermedad apareció descrita, de modo más o menos preciso, entre las páginas del New England Journal of Medicine en 1986. Es una extraña enfermedad que afecta a uno de cada treinta y cinco millones de personas. Se trata de la imposibilidad de dormir, sin más. La confusión no llega al extremo de provocar la pérdida de la noción entre los sueños y la realidad vivida. Pero la enfermedad debe ser espantosa, ya que el enfermo se mantiene en una situación extrema de debilidad. Pretende dormir pero no puede hacerlo, de modo que el organismo se debilita y comienzan a multiplicarse los síntomas más destructivos, hasta que se produce la muerte clínica. «Las alteraciones de esta enfermedad se manifiestan especialmente en el sistema nervioso simpático, es decir, en el mecanismo que regula la respiración, el latido del corazón y, por añadidura, el sueño. Son funciones que nosotros hacemos de forma mecánica y que las víctimas de esta enfermedad tienen completamente confundidas», explica el doctor Roiter, del hospital de Treviso.
Pero, ¿Cuánto es capaz el organismo de aguantar sin dormir?. Keith Richards contó que en una ocasión se mantuvo nueve días sin dormir. Y no fue la única vez: "pasé seis o siete días sin dormir muchísimas veces. Todo es un hermoso borrón, hasta que uno se cae y se rompe la nariz. Tengo algunas cicatrices. Sólo los testigos pueden decirte cuánto hace que estás despierto. La gente entra y sale, y uno sigue allí, continuando una conversación que empezó hace cuatro días. Fue un lugar interesante para estar. Pero no lo recomiendo”. Claro que no es un buen ejemplo. Se trata del límite humano sin tomar sustancias… Parece ser, que el record lo posee Robert McDonald, que en 1986 resistió casi 19 días sin dormir.
Vi el caso en un capítulo de “House”, y a raíz de ahí, me interesé por cuanto podría aguantar voluntariamente el organismo. Hace unos días leí además esta curiosa noticia relacionada con el insomnio letal: http://www.dmedicina.com/edicion/diario_medico/dmedicina/enfermedades/neurologicas/es/desarrollo/1198307.html
Y aquí cuelgo el extraño caso de un niño que no ha dormido desde que nació.
Saludos.
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